El Baile de las Siluetas
Dentro de ese
gran camino sensual,
las caderas pendulares
diseñan infinitos,
conectándose
al cosmos melódico.
Los tambores
golpean
los pulsos cadentes
del corazón en llamas.
Esa voz,
una armonía dulce
y poderosa
a los oídos inocentes,
despierta ese movimiento
en el sudor elíptico
provocado por el viaje
hacia el eterno
encuentro
de las siluetas bailando.